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Artículo · Objetivos

Cómo soñar de forma útil y llegar a tu meta con ayuda de objetivos

Maarika Lember

5 de enero de 2022 · 7 min de lectura

En uno u otro momento, todos hemos sentido lo bien que se está satisfecho con uno mismo, por ejemplo cuando has cumplido un sueño o alcanzado un objetivo. Si quieres más momentos así en tu vida, sigue leyendo. La consultora de gestión Maarika Lember escribe sobre los sueños, los objetivos y la formación de hábitos.

Todos aspiramos a ser quienes estamos hechos para ser: queremos estar satisfechos con nosotros mismos y con nuestros logros. Por desgracia, hay muchas razones por las que nuestros sueños no se cumplen y no sentimos a menudo esa satisfacción, desde no fijarnos en nuestros avances y quitarles importancia hasta creencias poco útiles profundamente arraigadas.

Para llegar a algún sitio, hay que conocer el destino del viaje. Para llegar antes, también compensa fijar objetivos intermedios y pensar un plan de acción. La mayoría de la gente lo hace con entusiasmo en Año Nuevo (que es un muy buen momento para ello). Pero el impulso inicial suele desvanecerse bastante pronto, y unos meses después cuesta incluso recordar qué objetivos se fijaron exactamente. ¿Qué salió mal? ¿Y cómo puedes ayudarte?

¿Cómo convertir los sueños en una fuerza motriz?

El cambio de año y el comienzo de uno nuevo son un gran momento para soñar. Los adultos a menudo no se permiten soñar, o han olvidado por completo cómo hacerlo: un estonio serio mantiene los pies en el suelo. Pero una frase de Vishen Lakhiani me hizo pensar mucho: «El realismo es un pesimismo socialmente aceptado». ¿Por qué deberíamos ser pesimistas? ¡Simplemente no nos atrevemos a soñar! Y así encontramos todo tipo de razones para no hacerlo.

Pero si los sueños no nos hicieran avanzar, muchísimos descubrimientos nunca se habrían producido. Probablemente seguiríamos enviando telegramas de ciudad en ciudad y viajando en carro de caballos. A lo largo de la historia, los sueños siempre han sido una fuerza motriz: solo hay que aprender a aprovecharlos.

La visualización es una muy buena ayuda para hacer realidad los sueños, y una de sus formas es el collage. Cuando creas una imagen de tus sueños u objetivos, programa tu cerebro para lo que te importa. No importa si haces tu collage de sueños a la antigua, con papel y pegamento, o de forma electrónica (p. ej., con un vision board). Lo importante es que coloques la imagen en un lugar visible de tu espacio cotidiano (p. ej., como fondo de pantalla del ordenador). Así, incluso una mirada de pasada a la imagen puede orientar nuestros esfuerzos de forma subconsciente.

Crea una imagen completa de la vida con la que sueñas

No hay reglas para soñar. Sin embargo, ayuda pensar en todas las áreas importantes de tu vida mientras lo haces. Aspirar al equilibrio está bien, pero también es sano reconocer y aceptar el desequilibrio: en distintos momentos, distintas áreas de nuestra vida reciben atención, lo que también significa que un equilibrio completo en todo momento es imposible.

Aun así, la imagen de tus sueños podría ser lo más completa posible en este momento. Estas son las áreas que sin duda podrías tener en cuenta al crearla:

  • Salud y forma física: sueño, alimentación, ejercicio, beber agua
  • Forma emocional: cómo mantener el estado de ánimo que quieres y ser amigo de tus sentimientos
  • Forma intelectual: memoria, conocimientos, horizontes, agudeza mental y cómo afrontar los reveses
  • Sentido espiritual: una visión más amplia de la vida, qué legado quiero dejar
  • Carácter: mis valores, qué tipo de persona quiero ser
  • Pareja: qué valoro y qué tipo de pareja quiero ser yo
  • Ser madre o padre: qué tipo de madre o padre quiero ser y qué quiero transmitir a mis hijos
  • Vida social y amistades: qué calidad de relaciones me nutre y qué ofrezco a cambio
  • Capacidad económica: qué calidad de vida quiero, mis estándares
  • Trabajo y carrera: qué objetivos y actividades me inspiran, dónde quiero contribuir

Hacia un gran sueño a pequeños pasos

¿Cómo se come un elefante? Bocado a bocado. Si intentas centrarte en todas estas áreas a la vez, no avanzarás en ninguna. Así que, una vez que tengas el panorama general, elige el tema principal para el año que viene y dos temas que lo apoyen. Para ello, pregúntate: ¿Cuál es el área cuyo cambio apoyaría también mis esfuerzos en todas las demás?

Ese es tu tema único y más importante para el próximo año. A continuación, elige otras dos áreas en las que quieras un cambio y que, junto con el tema principal, apoyen con más fuerza tu desarrollo.

Por ejemplo, mi elección para este año es la salud y la forma física. Tienen que estar en orden para que yo tenga la fuerza y la capacidad de ocuparme de todo lo demás. Además, estoy trabajando en corregir mis patrones de pensamiento y ampliar mis horizontes en mi ámbito profesional (forma intelectual), y en fijar objetivos para los rasgos de carácter que quiero desarrollar en mí (carácter).

A continuación, fija objetivos, métricas y acciones en cada una de estas áreas.

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Fija objetivos: ¿adónde quieres llegar en cada área?

Como tendemos a sobrestimar nuestras capacidades a 1 año y a subestimarlas a 3 años, conviene fijar tanto un objetivo a 1 año como uno a 3 años.

P. ej., desarrollar hábitos de alimentación saludables. Al final del año 1, entender qué me funciona y qué no; al final del año 3, los nuevos hábitos de alimentación se han formado y los aplico sin un esfuerzo especial.

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Define métricas: ¿qué tiene que ocurrir para que puedas decir que tus esfuerzos han dado fruto y ha habido avances?

Vale la pena pensarlo bien, porque necesitas muchas experiencias de éxito por el camino. Las métricas deben ayudarte a vivirlas.

P. ej., métrica 1: me siento bien después de comer: he comido la cantidad adecuada y siento el estómago ligero. Métrica 2: mi peso corporal se mantiene dentro del rango deseado, positivo, mi nivel de energía se mantiene estable.

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Establece un plan de acción: ¿qué acciones concretas te ayudarán a avanzar en las áreas elegidas?

Pon en palabras las acciones y los nuevos hábitos que te ayudarán a avanzar hacia tu objetivo.

P. ej., uso platos más pequeños para comer. El último bocado lo tomo al menos 3 horas antes de dormir. Empiezo cada día con un vaso de agua con limón. Evito la harina de trigo.

Buenos consejos para formar hábitos

Una vez definidas las acciones para alcanzar el objetivo, hay que convertirlas en hábitos: p. ej., para mejorar tu forma física, tiene sentido desarrollar el hábito de entrenar. Pero la formación de hábitos debe abordarse de forma consciente.

En primer lugar, tanto si eres de «madrugar» como de «trasnochar», compensa planificar los nuevos hábitos para la primera mitad del día. La razón es sencilla: durante el día tenemos que tomar muchas decisiones (desde qué ponernos y comer hasta decisiones de trabajo), pero nuestra fuerza de voluntad en un día es limitada. Cuando hemos gastado toda nuestra fuerza de voluntad durante el día, por la tarde ya no somos capaces de tomar las decisiones correctas: controlar lo que comemos, ir a entrenar, acostarnos a tiempo. Por eso los nuevos hábitos que requieren autodisciplina son mucho más difíciles de aplicar por la tarde.

En segundo lugar, fijar un objetivo y establecer un plan de acción es solo media victoria. La otra mitad llega de avanzar con constancia por el camino elegido: de la perseverancia. Cuando el cambio es difícil de ver, el entusiasmo se apaga y la constancia desaparece. Una forma poderosa de ayudarte es fijar un momento concreto para analizar tus avances. Podría ser, por ejemplo, por la noche antes de acostarte, al final del último día laborable de la semana y el primer día laborable de cada mes.

Elijas el momento que elijas, resérvalo en tu calendario y hazte las siguientes preguntas.

Una vez al día (3 min):

  • ¿Qué me ha ido bien hoy (siempre hay algo)? ¡Fijarse en los pequeños éxitos y nombrarlos es una fuente de motivación!
  • ¿Qué he aprendido hoy?

Una vez a la semana (5 min):

  • ¿Qué ha ido bien esta semana? ¿Por qué me reconozco a mí mismo?
  • ¿Qué haré mejor o de otra manera la próxima semana?

Una vez al mes (10 min):

  • ¿Cómo he conseguido ceñirme a mi plan de acción? ¿Qué lo facilita o lo dificulta?
  • ¿Qué hay que corregir para que avanzar sea más fácil o más eficaz?
  • ¿Quién podría darme un feedback significativo sobre mí? ¿Qué haré para conseguirlo?

Una vez al trimestre (20 min):

  • ¿Cómo apoya mi plan de acción el avance hacia mis objetivos? ¿Por qué es importante para mí?
  • ¿Qué excusas han surgido? ¿Están justificadas?
  • ¿Qué correcciones necesito hacer y por qué?
  • ¿Qué más puedo hacer para convertirme en la mejor versión de mí mismo?

Una vez al año (1 h):

  • ¿Qué tipo de persona quiero llegar a ser?
  • ¿Qué valores quiero traer más a mi vida?
  • ¿Vivo mi vida como de verdad quiero? Si no, ¿qué quiero cambiar?
  • ¿Qué me inspira? ¿Qué me hace perder la noción del tiempo? ¿Qué actividades espero con ilusión?
  • ¿Qué necesito desarrollar en mí para convertirme en la persona que quiero ser y llegar adonde quiero ir?

Analizar tus avances y aprendizajes hace que tus ideas sean más claras y concretas. ¡Es especialmente eficaz si puedes hacerlo por escrito! Incluso un resumen mensual es difícil de hacer sin notas por el camino: normalmente no se puede confiar en la memoria.

Los grandes sueños se cumplen cuando no nos aferramos demasiado a ellos. Aprendamos a centrarnos sobre todo en el día de hoy. La capacidad de estar presente en cada momento, de centrarse en un tema a la vez y de fijarse incluso en el más pequeño avance es a lo que hay que aspirar cada día. Las pequeñas experiencias de éxito nos dan el poder de mover montañas y de lograr también grandes objetivos.

¡Importante! Fijar objetivos es una herramienta poderosa tanto en la vida privada como en la laboral. En nuestro curso online de fijación de objetivos, pensado sobre todo para líderes, podrás:

    1. obtener una visión de conjunto de qué hace que los objetivos funcionen,
    2. entender cómo se conectan los objetivos y las métricas, y
    3. aprender, con clases en vídeo y vídeos de ejemplo, a fijar y alcanzar objetivos eficaces.

Sobre la autora: Maarika Lember es una profesional de la gestión de personas a quien inspira el deseo de apoyar el desarrollo de las personas y las organizaciones y de ver resultados reales. Durante más de 20 años, Maarika ha trabajado tanto como consultora y coach, apoyando a equipos de distintas empresas, como responsable de RR. HH. en la empresa minorista Circle K. Hoy Maarika Lember trabaja como consultora de gestión y socia en el equipo de la consultora Sunergos.

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