A principios de año, el 8 de enero, tuvimos una buena ocasión de recibir a nuestros apreciados clientes en un taller lúdico sobre el uso de tarjetas ilustradas.
El único límite al uso de las tarjetas es la creatividad: siempre es posible encontrar nuevas situaciones y preguntas que explorar con ellas. Lo más habitual es usarlas para abrir reuniones, sesiones y formaciones, para crear un buen contacto tanto entre las personas como con el tema, al buscar soluciones a problemas, al analizar lo ocurrido o al fijar objetivos de futuro. Las tarjetas sirven para el autoanálisis, en conversaciones individuales y al trabajar con un grupo más grande.
Las tarjetas hablan el lenguaje de las imágenes; en lugar de nuestro habitual pensamiento lineal, activan el hemisferio derecho del cerebro y a menudo hacen aflorar temas ocultos. Una participante del taller lo describió de forma muy acertada: «Trabajar con tarjetas es como ir en un autobús exprés: entras rápido en el tema, en lugar de ir dando tumbos parada a parada hasta olvidar adónde ibas».
Igual que las formas de usarlas son ilimitadas, también lo son las formas de interpretar las imágenes. Aquí no hay respuestas correctas ni incorrectas; quien elige la tarjeta le da a la imagen la interpretación que le dice algo. Compartir nuestras interpretaciones nos acerca y nos enriquece. Nuestra visión del mundo se amplía y crece la confianza mutua.
Preparar y dirigir el taller también nos dio una estructura más clara de las formas de usar las tarjetas. Aunque el taller duró solo 2 horas, cada participante vivió un momento personal que le conmovió y se llevó a casa nuevas perspectivas sobre sus temas personales. Con cada ejercicio, los temas se trataban con más profundidad.
Las abundantes notas de los participantes muestran que hubo mucho que llevarse a casa. ¡Nosotros también nos llevamos mucha inspiración y esperamos conocer a nuevas personas! Si tú también quieres participar en un taller similar, escríbenos a info@sunergos.ee.





